Para comenzar con el bloque de técnicas avanzadas, empezaremos hablando de dos tipos de pruebas: las pruebas de alergias y las pruebas de tolerancias.
Pruebas de alergias
Para determinar si un individuo es alérgico a una sustancia en específico, es necesario ponerlo en contacto con esa sustancia. La forma más habitual de hacerlo es a través de pruebas de alergias cutáneas, en las cuales se introducen los posibles alérgenos en la piel del paciente.
Esta prueba se puede realizar de tres formas:
- Prick-tests: se aplican sobre el antebrazo pequeñas gotas de alérgenos que posteriormente se puncionan con una lanceta, introduciendo así la sustancia en las capas más superficiales de la piel. Si pasados unos 15-20 minutos se forma una pápula o habón, se considera que la prueba es positiva. Este test es válido para alergias a neumoalérgenos ambientales como el polvo y para alergias alimentarias o a medicamentos.
- Inyecciones intradérmicas: se inyectan en la dermis pequeñas cantidades del alérgeno. Esta prueba se realiza para averiguar si el paciente es alérgico al veneno de abeja o a la penicilina, pero también se utiliza si el prick-test fue negativo y se sigue sospechando que es alérgico a ese alérgeno.
- Parches: se colocan unos parches sobre la piel de la espalda durante unas 48 horas. A continuación, se retira el parche y se realiza una primera lectura. Se realiza una segunda lectura a las 96 horas. Este método se utiliza frecuentemente para identificar alergias de contacto.
Pruebas de tolerancias
Otro tipo de procedimientos que se realizan para comprobar si una persona puede tolerar cierta sustancia o no, son las pruebas de tolerancia. Entre ellas destacan dos:
- Prueba de tolerancia a la glucosa oral (PTGO): mediante esta técnica, verificaremos la forma en la que el organismo moviliza el azúcar de la sangre a los tejidos, para diagnosticar la diabetes.
En primer lugar, se tomará una muestra de sangre. Posteriormente, el paciente tomará un líquido con, normalmente, 75 gramos de glucosa. A continuación se le irán tomando muestras de sangre cada media hora o cada hora tras la ingesta de la solución.
- Prueba de hidrógeno en el aliento: esta prueba determina la tolerancia o no a la lactosa. Consiste en la medición de la cantidad de hidrógeno exhalado. Normalmente hay muy poco hidrógeno en la respiración, pero en personas con intolerancia a la lactosa, al tener problemas para descomponer y absorber este disacárido, los niveles de hidrógeno en el aliento son elevados.
Para realizar esta prueba se le pide al paciente que respire dentro de un recipiente tipo globo. A continuación se le dará a beber un líquido que contiene lactosa. Finalmente se le tomarán muestras de la respiración en periodos de tiempo determinados y se verificará el nivel de hidrógeno.
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