A continuación, explicaremos un proceso muy básico y necesario tanto en el ámbito sanitario como en la vida cotidiana: la higiene de las manos.
Este procedimiento consiste en la reducción de microorganismos presentes en nuestras manos, empleando agua y jabón (lavado de manos) o una solución hidroalcohólica (desinfección). Gracias a esto, evitaremos la propagación de infecciones que se transmiten por contacto, además de reducir las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria (IRAS).
En esta infografía de la OMS aparecen detallados los 5 momentos para la higiene de manos que recomienda realizar dicha organización:
Lavado de manos
Esta técnica puede dividirse a su vez en: lavado de manos rutinario y lavado de manos quirúrgico.
El primero de ellos tiene como objetivo la eliminación de suciedad, materia orgánica y flora transitoria de las manos, utilizando una fuente de agua, jabón líquido y toallas de papel desechables.
Para realizar esta técnica, en primer lugar abriremos el grifo y mojaremos las manos, aplicando jabón en las mismas. A continuación nos enjabonaremos las manos y muñecas, frotando muy bien los dedos, espacios interdigitales y uñas, para posteriormente aclarar con agua y secar con toallas de papel. Por último, cerraremos el grifo empleando la toalla de papel que utilizamos para secarnos.
Este procedimiento nos debe durar unos 40-60 segundos.
En cuanto al lavado de manos quirúrgico, su objetivo es reducir la flora bacteriana de las manos y antebrazos para que queden quirúrgicamente limpios, aunque no estériles, para la realización de cualquier procedimiento mínimamente invasivo o una cirugía.
Al igual que en el rutinario, emplearemos agua y un jabón líquido, esta vez con antiséptico, y dispensador. Para secarnos las manos emplearemos compresas estériles, y para conseguir una mejor limpieza de las uñas, utilizaremos cepillos de uñas desechables.
La técnica para la realización de este procedimiento es similar a la del lavado de manos rutinario.
Comenzamos abriendo el grifo y aplicando el jabón con antiséptico en las manos, para luego frotar las manos y posteriormente aclarar. Ahora, volveremos a emplear antiséptico en nuestras manos y antebrazos y frotaremos durante al menos dos minutos. Finalmente aclararemos y secaremos nuestras manos con compresas estériles, comenzando por los dedos y bajando hasta los codos.
Aplicación de solución hidroalcohólica
Esta técnica nos permite de una manera más rápida y efectiva, realizar una buena higiene de manos. El único material que precisamos es un dispensador con una solución hidroalcohólica, que aplicaremos sobre nuestras manos para limpiarlas mediante fricción.
El tiempo estimado que nos lleva realizar este procedimiento es de unos 20-30 segundos.
Aunque es un método más cómodo y sencillo que el lavado de manos rutinario, no siempre podremos emplearlo. Existen tres excepciones en las que siempre debemos realizar un lavado de manos con agua y jabón:
- Cuando las manos estén visiblemente sucias
- Cuando se sospecha exposición a microorganismos capaces de formar esporas
- Después de ir al baño
Ya para terminar, os dejamos otra infografía de la OMS, en la que detalla el procedimiento a realizar durante la higiene de las manos:
La información empleada para la realización de esta entrada ha sido extraída de las siguientes páginas web:
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